La séptima estrella del Junior de Barranquilla fue sufrida y tan solo llegó a su escudo tras la tanda de penaltis, en la que una vez más el equipo barranquillero mostró efectividad, tal y como lo había hecho en su casa ante Millonarios. Los dirigidos por José Eugenio Hernández cayeron 2-1 en el Palogrande, pero en los cobros fueron certeros, mientras que los manizalitas desperdiciaron dos remates con el goleador John Pajón y Guillermo Beltrán.
El juego final de la Liga Postobón, como se esperaba, fue intenso y emotivo de principio a fin. Lo blancos, que tenían una desventaja de un gol (cayeron 3-2 en el juego de ida en Barranquilla), salieron a equilibrar las acciones, pero se encontraron ante una noche inspirada del golero uruguayo Sebastiàn Viera.
Sólo hasta el minuto 45, el goleador John Pajoy puso a celebrar a los locales y pusos a soñar a los miles de aficionados que asistieron al Palogrande. Sin embargo, al minuto 14 del comnplemento, el cuadro barranquillero iguala los acciones por intermedio de Carlos Bacca.
Herido, pero no de muerte, el local reacionó, y al minuto 69, con un golazo de cabeza de Guillermo Beltrán, el local se puso adelante, igualanado las acciones en el acumulado y obligando a definir el título con los cobros de los 12 pasos.
Y en esa instancia, los tiburones mostraraon que estabannuevamente en su noche.Giovanni Hernández, Juan David Valencia, Sherman Cárdenas y Luis Páez fuereon certeros en sus cobros, mientras que John Pajoy y Guillermo Beltrán desperdiciaron sus remates.




















Equidad picó en punta


