Gastón Pezzuti se hizo grande en el estadio Atanasio Girardot. Sus piernas y manos fueron fundamentales para que el Atlético Nacional sumara su estrella 11 y dejara una vez más con los deseos de celebrar su primer título a La Equidad. De nada valió el golazo de Roberto Polo en el cierre del compromiso, que en ese instante se convertía en un tanque de oxígeno para el onceno asegurador, que perdía 2-0 y veía como la posibilidad de precipitar la tanda de los penaltis se acababa.
Fue un partido digno de una final. Si bien Nacional buscó desde el comienzo la victoria, se encontró con un cuadro capitalino bien parado en el campo, con un orden defensivo que se convirtió en su mejor arma a lo largo del campeonato. Pero el ímpetu del Nacional, que había tenido un aviso al minuto siete, cuando Dorlan Pabón estrelló un balón de tiro libre en el horizontal, tuvo su premio en las postrimerías del primer tiempo, cuanod el mismo Pabón capitalizó una habilitación de McNelly Torres.
Esa anotación fue fundamental para el equipo de Santiago Escobar, que se fue con todo al ataque con la intención de buscar la segunda anotación suficiente para poder celebrar el título. El cuadro de la capital de la montaña lo buscó por todos los frentes, hasta que una jugada magistral del 'Viejo' Patiño dejó en posición inmejorable al goleador Carlos Rentería, quien con ese gol no solo se adueñaba del botín d eoro sino que d epaso le abria el camino a la estrella 11 de Nacional. Sin embargo, en los últimos siete minutos, La Equidad se jugó entero y fue a un minuto del final, cuando ya los hinchas verdiblancos celebraban el título, cuando Roberto Polo, con un golazo, enmudeció las graderías del Atanasio Girardot y obligó a definir la contienda con cobros desde los 12 pasos.
Y ahí, en la lotería, en lo impredecible, el argentino Gastón Pezzuti se hizo grande, atajando los cobros de Roberto Polo, Wilberto Cosme y Javier Araújo y entregándole a Nacional la estrella número 11.




















Equidad picó en punta


