A la selección de Colombia el destino le tenía reservado un momento especial, de alegría y emoción. Sólo situaciones que un deporte como el fútbol puede entregar, terminaron por darle al cuadro de Eduardo Lara una sufrida clasificación a la fase de cuartos de final, superando a un aguerrido y sorpresivo equipo de Costa Rica, que tras ir ganando 2-1, a 25 minutos del final, terminó perdiendo 3-2 con un gol agónico de penalti, cuando el tiempo expiraba y todo apuntaba a un alargue incierto.
Pero el equipo tricolor no estaba para quedarse en el camino de manera prematura sino para seguir adelante en el evento mundialista. Pese al resultado en contra y a no encontra el nivel de juego esperado, los muchachos de Lara sacaron fuerzas y con guapeza lograron vencer la adversidad. Primero con Pedro Franco, quien de golpe de cabeza logró la paridad, al minuto 81 del compromiso, y después con James Rodríguez, quien hizo válido el cobro de una pena máxima, en el epílogo del compromiso, tras una falta sobre Duván Zapata.
Quienes llegaron al estadio El Campín con la idea que Costa Rica iba a ser presa fácil de los colombianos se equivocaron. Y no estaban en lo cierto porque nunca se llegaron a imaginar que el equipo de Eduardo Lara iba a tener enfrente a un equipo ordenado, con muy buen juicio e incluso generando las mejores opciones de gol en el primer tiempo, y en el complemento con la gran posibilidad de quedarse con el cupo a la siguiente fase..
Tras un comienzo en el que Colombia intentó proponer su fútbol con Michael Ortega y James Rodríguez, l os costarricenses poco a poco le fueron tomando la medida a los colombianos, que se había acercado con un remate de James Rodríguez, al minuto siete, con un remate de media distancia, y cuatro minutos, por la misma vía, con Michael Ortega, y otra más del ‘Trencito’ Valencia.
La selección de Colombia no tuvo la claridad necesaria para romper el esquema de Costa Rica, que plantó una línea de cuatro en el fondo y una de cinco en el medio campo, dejando al habilidoso Campbell en punta.
Y, con ese esquema, cortó los circuitos colombianos e incluso le sirvió para proponer en el contragolpe. Es más, al minuto 23, Joel Campbell estuvo cerca de silenciar el estadio de la 57, cuando cobró de manera magistral un tiro libre, que se estrelló rebeldemente en el horizontal.
Costa Rica, en el primer tiempo, fue un equipo inteligente y puso contra las cuerdas a Colombia, que tuvo que acudir a las faltas muy cerca del área para frenar a los ticos. Fue así como Jaison Murillo, al minuto 30, vio el cartón amarillo, cuando no tuvo otra opción de recurrir a la falta para frenar el ataque costarricense. Sólo hasta el minuto 34 Colombia despertó con su letargo y lo hizo con José Adolfo valencia, quien tras una diagonal sacó un potente disparo que al igual que el tiro de Campbell, se estrelló contra el horizontal.
Tras un cero a cero justo, por lo visto en el campo, llegaron los 45 minutos finales, llenos de emociones, nerviosismo y con un desenlace difícil de imaginar. Héctor Quiñónes, por lesión, tuvo que darle paso a javier Calle, quien tuvo que oficiar como lateral improvisado, una ventaja que fue aprovechada por el rival, que comenzó a explotar su espalda, generando opciones de peligro.
Pero nuevamente, el goleador Muriel, otra vez con la asistencia de Michael Ortega, parecía darle un giro radical al compromiso. Su gol, al minuto 11, era el cuarto en su cuenta personal y en ese entonces resultaba suficiente para darle el tiquete a Colombia a la siguiente fase. Y así lo entendió el profesor Lara, quien envió al campo a Sebastián Pérez por el ´Trencito´Valencia, con la intención de reforzar el medio campo.
Pero siete minutos má starde vino la sorpresa. Costa Rica aprovechó las deficiencias de Calle como lateral y un pelotazo dejó mano a John Ruiz, quien con un remate cruzado decretó la paridad. Y, para rematar, tres minutos más tarde, Mynor Escoe, sacó a relucir su fortaleza y le ganó la partida a los volantes colombianos, que no tuvieron la inteligencia para detener su arremetida y el remate que terminó en gol.
Un golpe fuerte para la afición, que veía como el sueño mundialista terminaba de repente. Sin embargo, los más de 40.000 aficionados no se silenciaron. Por el contrario, sacaron fuerzas y alentaron a los pupilos de Lara, que sintieron ese 'empujuncito' de los asistentes a El Campín. Lara, por su parte, se jugó los restos, ingresando a Duván Zapata por Didier Moreno, con la intención de capitalizar los centros de James Rodríguez.
Y duván respondió a la perfección. Primero en el minuto 81, cuando hizo sombra y le dejó servido el camino a Pedro Franco, quien de cabeza aprovechó el centro desde la izquierda de James Rodríguez. Y fue definitivo al minuto 90, cuando tras un nuevo pase de James, fue derribado dentro del área para que el central Mark Clattenburg decretara el penalti, que con frialdad y maestría, fue convertido por James, quien con el gol compró el tiquete para la fase de cuartos de final y puso a celebrar a todo un país, que sueña con ver a su selección en la final.





















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